Las ganas de salir

“La sexualidad femenina aparece como el esfuerzo de un goce envuelto en su propia contigüidad para realizarse a porfía del deseo que la castración libera en el hombre”.

Lacan J., “Ideas directivas para un Congreso sobre la sexualidad femenina”, Escritos, tomo 2, Buenos Aires, Siglo veintiuno editores, 1984, p. 714.


Para Lacan nadie está en el paraíso, y menos por las mujeres que él considera más bien aprisionadas en sí mismas. Por lo tanto, trabajan para salir de un goce que les aprisiona porque no se localiza en una parte de su cuerpo, sino que lo toma todo por entero. ¿No podríamos decir que el célebre mandato sadiano ¡Un esfuerzo más! parece hecho para ellas? Su envidia no es la del pene, sino de realizarse según las ganas del deseo que la castración libera en el hombre. ¿Qué quiere una mujer? Que su goce se libere convirtiéndose en deseo y, mejor aún, en amor.